Mirar el precio de un vuelo cada día es la peor forma posible de ahorrar: cuesta tiempo, no cubre las horas en las que no miras y acaba en compra por cansancio. Las alertas hacen lo mismo, mejor y solas.
Por qué ganan a mirar cada día
Las tarifas se mueven a cualquier hora, y las bajadas buenas duran poco. Una alerta vigila la ruta las veinticuatro horas; tú no. Montarla lleva un minuto y no vuelves a pensar en ello hasta que hay algo que decidir.
Google Flights, paso a paso
- Busca tu ruta con origen y destino.
- Si no tienes fecha fija, deja el rango abierto: la alerta también funciona sobre «fechas flexibles», y ahí es donde más sirve.
- Activa el interruptor de seguimiento de precios en la pantalla de resultados.
- Elige entre seguir solo tus fechas o cualquier fecha de la ruta.
Los avisos llegan por correo a la cuenta de Google con la que estés dentro. Su punto fuerte es la vista de calendario: puedes ver el mes entero y seguir la ruta completa en vez de un solo día.
Skyscanner, paso a paso
- Busca la ruta. Necesitas cuenta para guardar la alerta.
- Activa recibir alertas de precio en los resultados.
- Si te sirve cualquier aeropuerto de la zona, usa la opción de aeropuertos cercanos: una sola alerta cubre varias combinaciones.
Su ventaja es la cobertura de low cost europeas y ese agrupado de aeropuertos cercanos, que en España viene muy bien cuando tienes dos aeropuertos a distancia parecida.
Cómo configurarlas bien (y no acabar ignorándolas)
- Rango amplio de fechas. Una alerta de un solo día es casi inútil: la flexibilidad es lo que hace que salte algo.
- Pocas y buenas. Con quince alertas activas dejas de leerlas a la semana. Tres o cuatro rutas que de verdad te interesen es el punto sano.
- Móntalas con margen. Cuatro u ocho semanas antes en Europa; dos o tres meses en larga distancia. Una alerta creada diez días antes de viajar llega tarde.
- Ten un número en la cabeza. Decide antes a qué precio comprarías. Si no, cuando salte, dudarás y la perderás.
Qué hacer cuando salta una
Actúa el mismo día. Las bajadas fuertes suelen ser plazas concretas a esa tarifa, y cuando se acaban vuelve el precio de antes. Si tenías tu número decidido y la alerta lo cumple, reserva.
Dos comprobaciones rápidas antes de pagar, que no cuestan nada:
- Que el precio final coincida con el del aviso, ya con el equipaje que vas a llevar.
- Que el horario sea usable de verdad: un vuelo a las 06:15 desde un aeropuerto a 80 km implica salir de casa a las cuatro de la mañana.
Si las dos cosas cuadran, ya está. Para eso montaste la alerta.
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